El Valencia no sabe ganar y acaba perdiendo contra el Sevilla (0-1)

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El partido es una moneda al aire. La cara fue el Valencia del partido ante el Barcelona, ​​el bueno. La cruz, el Valencia del día del Athletic, el malo. Contra el Sevilla, la moneda cayó de lado … y mira que esto resulta complicado. Como se explica que el equipo de Javi Gracia juegue un buen partido pero acabo perdiendo. La efectividad del Sevilla en los últimos minutos fue decisiva.

Javi Gracia se despertó innovador para transformar la habitual defensa de cuatro a una línea de tres centrales. La primera media hora, el equipo penaba por el campo intentando saber qué, quién, cómo, cuándo, dónde, por qué … deambulaba sobre la hierba de Mestalla, un martes por la tarde. Y estar estaba en cuerpo pero sin alma. Por su parte, el Sevilla pululaba por el área de Santiago como el alacrán que te mira pero no te acaba de picar. Y, de repente, clic, … todo cambia.

La primera gran ocasión fue local: centro desde la derecha de Jason, el remate en el segundo palo de Gayá y la parada de Bono. Buen intento. La manera de decir: Ojo !, el Valencia está aquí. Y no se acababa ahí el peligro. En tiempo añadido, Txérixev iniciaba y finalizaba un contragolpe que también rechazaba Bono. Claudio Ranieri bautizó Adrian Ilie como la cobra, “La Cobra Illie te pica, … te mata”, se acuerdan? El Valencia fue una imitación inacabada de la cobra, … te pica, te pica pero no te mata.

La reanudación se iniciaba con otro contragolpe del Valencia que volvía a rematar Txérixev y que, tercera ocasión clara, rechazaba Bono. Txérixev-Bono, el duelo de la tarde. El ruso con sangre de horchata y el marroquí-canadiense que habla como si fuera del barrio de Triana. Pero aún había más: otro contragolpe, ahora de Guedes. Otra oportunidad, otra parada de Bono. Otra picadura de la cobra y otra vuelta sin veneno. El alacrán seguía mirando. Y, de repente, … todo volvía a cambiar.

Sea por cansancio, sea por los cambios de Javi Gracia, sea por una y por otra razón, el Valencia desapareció. Koundé avisaba con un remate de cabeza. Y En-Nesyri volvía a recordar que el Sevilla sigue presente con otra cabezazo que paraba Jaume. En la tercera, el gol, en el minuto 80. Un contragolpe de Suso, que parecía que corría como si se acabara el mundo, que finalizaba con un disparo potente desde la frontal. Jaume puso la mano y, en lugar de desviar a córner la envió al fondo de la red. El alacrán ya no miraba. El alacrán había picado, el alacrán mató.

Y ya no daría tiempo para más porque, la verdad es que el equipo ya no da para más. Valencia 0-1 Sevilla. La cobra 0, el alacrán 1.