El enganche entre Piqué y Ancelotti que recuerda a los clásicos más calientes

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El primer clásico del año 2022 sigue ofreciendo imágenes interesantes. 120 minutos entre el Fútbol Club Barcelona y el Real Madrid, eternos rivales y protagonistas de mil batallas, dan por mucho. En un clásico de sangre templada, como suelen serlo en los últimos años, el central del Barça Gerard Piqué y el entrenador del Madrid Carlo Ancelotti se enfrentaron recordando, durante un rato, a los clásicos más calientes de la historia. Fue durante el juego, ya raíz una acción que fue antideportiva para el italiano en primera instancia.

Corría la segunda parte del choque de semifinales de Supercopa, cuando de repente el extremo brasileño del Madrid Vinicius Jr cayó al suelo con gestos de dolor. Permaneció unos instantes en el césped. Sin embargo, el Barça hizo caso omiso y siguió jugando. Inmediatamente, Ancelotti pidió a Piqué, poseedor de la pelota, que la lanzara fuera. El segundo capitán azulgrana respondió al italiano simulando que no lo oía, con un tono claramente provocativo. Esto encendió a Carletto, y ambos acabaron discutiendo cuando el balón ya no estaba en juego.

Una vez terminó el partido, Ancelotti sacó hierro a la acción en la rueda de prensa. El italiano admitió haberse enfadado con Piqué inicialmente, ya que esperaba que los azulgranas «lanzaran el balón fuera como habíamos hecho nosotros en la primera parte». Pero después recordó que el de La Bonanova le había contado que ellos nunca hacen esto. Según Ancelotti, esto es una “decisión respetable”.

Y es que esta es una norma no escrita en los manuales del fútbol y, por tanto, ningún equipo está obligado a hacer este gesto entendido como noble. Algunos clubs optan por hacerlo, y otros prefieren continuar con el juego y esperar a que el árbitro se encargue de la acción. Cabe recordar también que los árbitros sólo pueden detener una jugada si la hipotética lesión de un futbolista es aparentemente grave. Obviamente las asistencias médicas pueden entrar en el campo una vez la pelota ha salido, si es necesario.

Éste fue el déjà-vu de los clásicos más tensos de la historia, con Mourinho y Pep Guardiola en los banquillos, del último capítulo de una rivalidad que últimamente es cordial. La anterior pegada, también leve, data de un clásico de la pasada temporada, en el que tras el pitido final del árbitro de la ocasión, Luka Modrić recriminó al mismo Piqué que éste esperara el árbitro para protestar.

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