El Elche no puede con todas las adversidades y queda eliminado de la Copa (2-0)

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El Elche ha hecho bueno el dicho “lo que mal empieza, mal acaba”. El partido de dieciseisavos de la Copa del Rey contra el Rayo Vallecano ha tenido dos cambios de horario y un cambio de sede, y finalmente se ha jugado a las 22:00 ha Las Rozas, en un campo completamente helado, y menos de 72 horas antes del próximo compromiso ilicitano. Por si esto fuera poco, Dani Calvo se ha lesionado en el calentamiento y su sustituto, Nuke Mfulu, también ha tenido que abandonar el campo antes de tiempo. El partido no podía terminar de otra manera: derrota franjaverda (2-0) y eliminación de la Copa.

El Elche no se ha adaptado a las difíciles condiciones del terreno de juego y en la gélida temperatura de Las Rozas, y se ha visto superado en todo momento por el Rayo Vallecano. Los madrileños han salido más concentrados y han disfrutado de las primeras grandes ocasiones del partido. Sólo las buenas paradas de Diego Rodríguez, y el árbitro, que ha anulado un gol de Comesaña, han evitado el gol local.

Después de 30 minutos de superioridad madrileña, y cuando menos peligro estaba creando, ha llegado el primero de la noche. El lanzamiento de Bebé de una falta lateral ha pasado por medio de un montón de jugadores y ha acabado entrando en la portería franjaverda sin que nadie lo tocara. Bebé ha podido ampliar la ventaja del Rayo antes del descanso, pero el equipo de Jorge Almirón se ha salvado. Lo que no ha podido evitar ha sido una nueva lesión: Mfulu ha abandonado el terreno de juego por problemas musculares. Lo mejor de la primera parte ha sido, sin duda, el resultado.

En la reanudación, el guión no ha cambiado y Rodríguez ha continuado evitando que el marcador fuera aún más adverso. El equipo de Almirón no ha reaccionado, y apenas inquietó la portería de los madrileños, con sólo dos remates entre los tres palos en todo el partido. Las pocas esperanzas que podían quedarle al Elche se han desvanecido en el minuto 78, cuando Catena ha hecho el segundo del Rayo aprovechando un saque de esquina. Ya no hubo más historia, los dos equipos se han dado una tregua y han esperado que el árbitro pitará el final y confirmara la eliminación ilicitana. Ahora toca centrarse en el verdadero objetivo del equipo: la permanencia en Primera. Sin apenas descanso, martes les espera el Valladolid en el José Zorrilla, en un partido contra un rival directo y sin casi margen de error.