El Barça vuelve a convencer y gana contra el Celta en Balaídos (0-3)

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El Barça está cambiando de cara. La buena actuación contra el Villarreal no fue circunstancial ni casual. Ronald Koeman ha limpiado la imagen de un equipo que tocó fondo hace poco más de un mes en Lisboa y que ahora, con algunos cambios en el once y modificaciones tácticas trascendentales, es mucho más competitivo. Por supuesto, para que se pueda hablar de resurrección todavía se necesitan muchas más puestas en escena convincentes, ni tampoco que es importante no generar falsas expectativas, pero la realidad es que el conjunto azulgrana es otro. Necesitará tiempo para espantar fantasmas y dejar atrás las pesadillas y su pasado reciente, pero no hay duda de que los culés están haciendo bien las cosas. A Balaídos, ante el Celta, se han vuelto a ver brotes verdes. Más allá del resultado final (0-3).

Ansu Fati, el mejor

El viento furioso y la lluvia incesante de Vigo, así como la dificultad propia del rival y la de un estadio en el que el Barça no ganaba desde el 2015, no lo han puesto nada fácil. Los de Koeman, que repitió el once del pasado domingo, No han sido excesivamente finos, pero no han negociado la intensidad, la responsabilidad defensiva y la actitud competitiva y han sido muy sólidos, consistentes y fiables sobre el césped. la presión tras pérdida ha vuelto a ser feroz y los azulgrana han vivido en campo contrario durante buena parte de la primera mitad. Ansu Fati, Cuando sólo se habían disputado diez minutos, ha vuelto a evidenciar que es un futbolista diferente y ha recogido un pase de Coutinho para batir Iván Villar con un disparo espectacular con el exterior. desencadenado. Desinhibido. Sin vergüenza. escogido.

Las otras dos oportunidades visitantes antes del descanso las ha protagonizado Antoine Griezmann. En la primera ha colocado mal el cuerpo y su remate desde la frontal ha ido a las nubes, mientras que en la segunda no ha llegado ni a controlar el balón. El francés, ciertamente, aporta muchísimas cosas buenas al equipo, pero no consigue tener trascendencia allí donde más se le necesita, en el área rival. El ex jugador del Atlético de Madrid, de hecho, ha sido sustituido por culpa de una expulsión muy rigurosa, por doble amonestación, de Clément Lenglet. Ronald Araujo entró por él justo antes de que el árbitro indicara el camino de los vestuarios y pusiera punto final a una primera mitad en la que Neto ha resuelto sin problemas el poco trabajo que ha tenido.

Ambición y competitividad

Como si no estuviera jugando con un futbolista menos, el Barça se ha sobrepuesto a la polémica arbitral, se ha olvidado de Del Cerro Grande y ha decidido certificar el triunfo con una exhibición de ambición. Leo Messi, con esa cara de depredador que se le pone cuando está enfadado, ha dado un paso adelante y ha fabricado solo el segundo gol de la noche. El argentino ha completado una extraordinaria jugada individual con un centro que se ha envenenado después de ser rechazada por Lucas Olaz. El balón ha acabado entrando por el palo corto de la portería del Celta y, aunque la diana ha sido en propia, el capitán, enfurecido, lo ha celebrado como si fuera suya. Tanto era, lo importante no era de quien había sido. El ’10’ ha vuelto a ver portería unos minutos después al aprovechar un rechace del poste a un disparo de Coutinho, que ha vuelto a brillar como media punta. El árbitro, sin embargo, ha invalidado la acción por un fuera de juego muy justo.

Los locales, entrenados por Óscar García Junyent, han buscado la reacción y han contado con un par de buenas oportunidades para recortar distancias, pero Baeza ha topado con Sergi Roberto y el travesaño primero y el disparo de Nolito rozó el poste izquierdo de la portería de Neto después. Ronald Araujo también ha estado en buen nivel. El Barça no se ha encogido y no ha renunciado a buscar el tercero, sobre todo cuando Koeman ha sacudido el banquillo y dio entrada Pedri y trincas, y también ha tenido buenas oportunidades, pero los futbolistas culés no han sido acertados ni en las últimas pasadas ni en las definiciones. Con todo decidido, Sergi Roberto ha cazado un balón muerto dentro del área para sentenciar el encuentro y el conjunto azulgrana ha roto el maleficio de Balaídos para firmar su segunda victoria en dos partidos y dar continuidad a las sensaciones dulces. Todavía hay camino a recorrer y mucho trabajo por hacer, pero la realidad es que los primeros pasos del nuevo Barça hacen buena pinta.

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