¿Qué significa que Puigdemont pierda la inmunidad?  Cuatro notas contra la intoxicación

¿Qué significa que Puigdemont pierda la inmunidad? Cuatro notas contra la intoxicación

El hecho de que la Comisión de Asuntos Jurídicos del Parlamento Europeo haya votado a favor de la suspensión de la inmunidad de Carles Puigdemont, Toni Comín y Clara Ponsatí como eurodiputados no significa que la hayan perdido. Porque esta votación aún no es definitiva. El pleno del Parlamento Europeo deberá ratificar o contradecir la decisión adoptada por los 25 miembros de esta comisión. Y se espera que esto suceda en la próxima sesión, que tendrá lugar la semana del 8 de marzo.

1. La decisión final la toma el plenario.

En primer lugar, tendremos que ver qué pasa con la votación en el pleno. La votación en la Comisión de Asuntos Jurídicos ha sido más ajustada de lo esperado, dado que dieciséis de los veinticinco miembros que la integran son de los grupos socialistas, populares y liberales de Renova Europa (donde están Ciudadanos). Pues bien, los votos a favor de la suspensión de su inmunidad fueron quince y hubo dos abstenciones. Y de estos quince hay que tener en cuenta que cinco eran eurodiputados españoles y que otro debió ser el ponente del informe, el ultraderechista Angel Dzhambazki, que no forma parte de estos tres grandes grupos. La diferencia, sin embargo, es que en el plenario la votación no es secreta y la disciplina de grupo puede ser más fuerte.

Si el Pleno confirma la retirada de su inmunidad, no significaría en modo alguno que se apruebe su extradición ni tendrá implicación alguna respecto a las acusaciones del Tribunal Supremo español. Porque hay que dejar claro que el procedimiento de petición no debe examinar en modo alguno si los eurodiputados han cometido un delito o no, sino si es pertinente renunciar a su inmunidad tal y como solicita el Tribunal Supremo.

Por eso tuvieron que ver si la petición estaba bien formulada desde el punto de vista normativo, si es razonable dados los delitos por los que quieren ser juzgados en España, si no hay persecución política. O si el propósito de la petición no es alterar la composición del parlamento actual. Si los eurodiputados que votaron tuvieron en cuenta todos estos factores o valoraron otros de carácter más político o si hubo una disciplina de grupo acorde con la posición de los partidos españoles que forman parte es otra cuestión.

2. No perderían su condición de diputados al Parlamento Europeo

De aprobarse la petición, los tres eurodiputados seguirían siendo eurodiputados, con todos los derechos y deberes correspondientes, pero dejarían de tener inmunidad actual.

Esto significaría que tendrían que comparecer nuevamente ante el Poder Judicial belga, que tiene un procedimiento abierto y pendiente sobre el auto europeo por el que el juez Pablo Llarena quiere extraditarlos a España. Puigdemont y Comín, por sedición y malversación, y Clara Ponsatí, por sedición. Si Bélgica decide extraditarlos, serán juzgados en el Tribunal Supremo español. Pero hay un precedente reciente de denegación por parte del Poder Judicial belga de la extradición de Lluís Puig, que tendría mucho peso en la decisión que debían tomar respecto a Puigdemont, Comín y Ponsatí. Durante este tiempo, podrían ser detenidos en cualquier otro país de la Unión de acuerdo con la Euroorden española por lo que se renuncia a su inmunidad.

3. El uso de TXUE

Pero hay que tener en cuenta que la batalla legal no terminará en el pleno del Parlamento Europeo. Porque, como advirtió la defensa de los eurodiputados, una renuncia a la inmunidad podría ser impugnada en el Tribunal de Justicia de la Unión Europea.

Y este posible litigio puede tener más fuerza por parte de Puigdemont, Comín y Ponsatí ante la reciente decisión de Bélgica de denegar la extradición de Lluís Puig a España por el riesgo de no respetar su presunción de inocencia, y también por la importante división. política del Parlamento Europeo en relación con la concesión de esta petición.

Los argumentos legales presentados por Puigdemont, Comín y Ponsatí durante el proceso pueden volver a ser utilizados en este posible recurso ante el Tribunal de Justicia de la UE.

Los equipos jurídicos de los tres llevan tiempo advirtiendo tanto a los servicios jurídicos de la cámara como a todos los eurodiputados de la irregularidad que supone llevar a cabo un procedimiento de petición como este cuando el tribunal que lo solicita no es competente para ello o cuando existen muy serias dudas. está y está expuesto incluso por la justicia de Bélgica, es decir, de un país miembro de la UE.

Si el Parlamento Europeo aprobara la suspensión de la inmunidad del presidente y los consejeros, ignorarían una razón muy clara para rechazar la solicitud: la persecución política, el ‘fumus persecutionis’ que el reglamento de la Comisión de Asuntos Jurídicos, por supuesto. , principal motivo de la denegación.

Y esto también podría apoyar una causa en la justicia europea, como el hecho de que la sedición es un delito arcaico, que no existe en la gran mayoría de los estados de la UE, y delitos que serían comparables al código penal de otras jurisdicciones implican mucho menor penas a las impuestas a los presos políticos.

4. ¿Puede el Estado español solicitar otra petición si no prospera?

Si el Parlamento Europeo rechazaba la solicitud, el Tribunal Supremo español no podría pedir más para renunciar nuevamente a su inmunidad; ni Llarena ni ningún magistrado pudieron hacerlo.

No se permite activar más de una petición contra la misma persona por la misma causa. Y si Bélgica se negó a extraditar a los tres eurodiputados (como hizo con Lluís Puig), queda por ver si hay algún otro estado de la Unión al que puedan trasladarse que se atreva a detenerlos e iniciar otro procedimiento de extradición con medidas legales y judiciales. dudas políticas.

Este análisis se publicó originalmente en Vilaweb.

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