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| Publicado 6 días hace

México se disculpa oficialmente con las víctimas de la masacre de 1997 en Chiapas

Por Periódico Tiempo

La masacre comenzó en un momento en que 90 hombres armados y enmascarados irrumpieron en una iglesia y abrieron fuego a discreción. Los que lograron escapar fueron perseguidos durante horas por los cañones y frondosos bosques característicos de la región de Los Altos. A solo 200 metros de un puesto de control policial el 22 de diciembre de 1997, en la vereda Acteal, en el municipio de Chenalhó, estado mexicano de Chiapas, fueron masacradas un total de 45 personas: 21 mujeres ─4 de estas embarazadas─, 15 menores de edad. ─entre ellos un bebé─ y 9 hombres. Todos, víctimas y víctimas, indígenas Tzotzil.

Ahora, 23 años después, el Estado mexicano finalmente asumió la responsabilidad, ofreció disculpas públicas a las víctimas y se comprometió a reparar el daño con una compensación económica para los sobrevivientes y familiares de las víctimas.

La masacre de Acteal está grabada en la historia reciente de México como símbolo de los problemas endémicos que, aún hoy, padecen las poblaciones originarias en todo el país y más específicamente en Chiapas, estado donde la pobreza, la discriminación y la corrupción política están arraigadas.

Las abejas y el EZLN

Fue en la década de 1990 que, ante el continuo abuso, las comunidades indígenas de la región comenzaron a organizarse.

Las víctimas de Acteal eran miembros de Las Abejas, una organización civil cristiana, autodefinida como pacifista y opuesta al neoliberalismo, al que culparon de su situación socioeconómica. Fue fundada en 1992 tras el encarcelamiento en la vecina localidad de San Cristóbal de las Casas de varios miembros de la comunidad. Una marcha entre las dos localidades, a la que se unieron otros grupos cristianos en el camino, logró su liberación.

Meses después, el 1 de enero de 1994, el Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) inició una insurrección armada en el estado de Chiapas. El grupo Las Abejas simpatizaba con los principios y fines del levantamiento zapatista, pero no con los medios de comunicación, basados ​​en la violencia.

“La masacre de Acteal fue una operación de guerra. Y, como tal, un crimen de Estado”, escribió Carlos Fazio, uno de los principales expertos políticos, militares y religiosos de América Latina, años después. La masacre “inició una nueva fase de la guerra de baja intensidad del régimen de Ernesto Zedillo (presidente de México entre 1994 y 2000) contra el EZLN, sus bases de apoyo comunitario y sus aliados civiles”, explicó.

El objetivo era aislar al EZLN de la población civil. Destruir su estructura política y militar mediante “operaciones de inteligencia, psicológicas y de control de la población” con la organización de las autodefensas y otras organizaciones paramilitares, “tareas que quedaron en manos de los instructores del Ejército”.

Guerra sucia

El ataque a Las Abejas, en medio de los dos bandos enfrentados militarmente, forma parte de esta estrategia. De hecho, en ese momento el gobierno mexicano atribuyó el asesinato a un conflicto territorial y religioso entre pueblos indígenas. Sin embargo, la evidencia mostró los vínculos de los asesinos con el Gobierno del Partido Revolucionario Institucional (PRI), el partido gobernante en México durante 60 años consecutivos, desde 1930 hasta 2000.

Las detenciones comenzaron poco después, aunque fue en 2006 cuando decenas de sospechosos fueron detenidos y, un año después, más de 70 fueron condenados a penas de hasta 25 años. Sin embargo, la Corte Suprema en agosto de 2009 anuló las sentencias de prisión para unos 20 de los acusados.

“Exigimos que se juzgue a Ernesto Zedillo porque hacer justicia al más alto nivel de gobierno es una forma de asegurar que los hechos no se repitan”, dijo Fernando Luna, uno de los sobrevivientes de la masacre. Gobierno, donde el actual Ejecutivo firmó el acuerdo de solución amistosa, con la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) como testigo.

El subsecretario Alejandro Encinas señaló que la masacre había sido “la expresión de un Estado anclado y ajeno a los derechos e intereses de la comunidad”. “Lo hago con convicción y sin condiciones; lo hago porque las omisiones y negligencias del Estado mexicano le han arrebatado la esperanza a 45 personas”, agregó.

Asociaciones de víctimas de Acteal, divididas

El indulto oficial se produce tras el acuerdo alcanzado el 17 de junio entre el Gobierno y el Consejo Pacifista de Las Abejas, que incluye 18 muertos y 12 supervivientes. “Este grupo de supervivientes (…) ya no somos miembros de Las Abejas de Acteal, esto lo hemos aclarado varias veces”, dijo en su momento. El dia─ la organización original, la Sociedad Civil de Las Abejas. No acepta el acuerdo de solución amistosa o reparación económica, el más alto en los estándares de la CIDH, ya que prefiere esperar a que el organismo internacional emita el informe final.

Las Abejas cuestionó el acto de reconocimiento ya que “nuestros 45 hermanos y hermanas, pero los 4 bebés por nacer” no están plenamente representados. Y se preguntó: “¿Estará presente también el Ejército Mexicano, para asumir su responsabilidad en la creación, adiestramiento, entrega de armas a los paramilitares para uso exclusivo del Ejército Mexicano y el diseño del Plan de Campaña Chiapas 94?”

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