“La prisión es la amenaza de la que intentan disuadirnos”

“La prisión es la amenaza de la que intentan disuadirnos”

Si ERC y Junts quieren co-gobernar, ¿cómo lo harán? Los puentes están rotos.

Nunca he sido partidario de romper puentes. Si lo haces. Pensé que ayudaría tener muchos vínculos con ERC y venir de un entorno muy cercano a la izquierda. Pero la realidad muestra que hay intereses y lógicas de partido, y las personas que nunca han militado tienen dificultades para entender eso. Sobre todo para alguien que no viene del mundo de la política y que entra para servir al país y lograr lo que en principio todos queremos independentistas, poner lo que nos une por encima de lo que nos separa.

Esta es mi forma de hacer las cosas y lo seguirá siendo. No espero tener que reconstruir puentes, porque no hago nada para volarlos.

Aragonese dice que no hay tantas diferencias entre Junts y ERC.

No debería tener que hacerlo cuando se trata de querer abordar el objetivo, que es común. Y aquí sí vimos diferencias. La realidad era, y es, que a pesar de lo que se pueda pensar, que si los partidos independentistas gobernaban juntos se podía avanzar, y no fue así.

Contra la represión estatal (porque quien se enfrenta es el Estado y tú decides cómo reaccionar), decidimos enfrentarla y no retroceder. Otros espacios de independencia han decidido otras opciones. Este 14-F también endereza la pista.

¿Por qué dejaron que Junts perdiera a Artur Mas?

Todos están donde quieres estar. Tengo una muy buena relación con él. Hace dos días nos enviamos mensajes. Todos deciden dónde está o dónde cree que lo colocan las circunstancias.

Programa electoral, no lo tenían hasta hace poco. ¿Signo de caos?

¿Caos? Nuestro partido político es muy joven. Terminamos el congreso el 4 de octubre, luego tuvimos las primarias. Todos los días había mensajes programáticos y ahora tenemos el programa completo.

¿Y cuál es, por ejemplo, la propuesta económica de Junts?

Trabajamos dentro de la transversalidad. Fue un ejercicio muy complicado. Cuando decimos que priorizamos lo que nos une de lo que nos separa, significa que tenemos un abanico ideológico muy amplio. Incorporar a personas que proceden de ERC, de los socialistas, Iniciativa, Independentistes d’Esquerra, Acció per la República, Demòcrates, Reagrupament … es un elemento de riqueza y transversalidad.

No pretendemos disfrazar que esto genera tensiones según qué áreas, como la fiscal y la económica, pero también suscita debates muy ricos. Ver a Toni Comín y Joan Canadell hablar sobre el impuesto de sucesiones es un ejercicio muy interesante.

Su investigación judicial se está debatiendo en la campaña. Ya lo tenían pero, aun así, decidieron seguir adelante. ¿Por qué?

Porque no hay causa. Ha habido una violación sistemática de derechos. En España no se mantiene la presunción de inocencia y en esto hay un trasfondo político.

Mantengo y mantengo mi inocencia, siempre he dado explicaciones (en la sede parlamentaria, aquí y en el Congreso, voluntariamente, ante los medios de comunicación), aunque querían que la comisión fuera secreta. Es una forma de represión: ponerte una soga al cuello, como es el caso, paraliza. El miedo puede paralizar. Aparecer en campaña es solo una forma de aprovechar el juego sucio del estado.

Podrías terminar en la cárcel.

La prisión es la amenaza de la que intentan disuadirnos. No tengo ninguna duda de que si hubiera optado por hacerme a un lado, no habría más caso y ahora no estaría pasando por este calvario, ni yo ni mi familia. Pero si me hiciera a un lado estaría yendo en contra de mi consistencia. Si me hiciera a un lado para salvarme, estaría dando el derecho a quienes están comprometidos a seguir reprimiendo.

Referéndum acordado, ¿sí o no?

¿Recordamos el “referéndum o referéndum”? Porque era esto: o un referéndum acordado o un referéndum. Hice el referéndum el 1 de octubre. Para nosotros tiene un valor político. Sin embargo, nos acercamos a la salida con todas las opciones abiertas. Si un día nos despertáramos y descubriéramos que España es un estado más democrático, haríamos un ‘Cameron’ [referendo acordado].

Mantenemos abierto el camino de la negociación con el Estado español, como mantenemos el camino de la amnistía, a pesar de pensar que no va a seguir adelante, porque el Estado español descarta la derecha. ¿O tenemos que dejar de dejar clara la posibilidad del referéndum acordado porque sabemos que el estado no lo aceptará? No.

Frente a la intransigencia del Estado, el unilateralismo es perfectamente legítimo. Pero, ¿significa esto que no tenemos el camino abierto con el estado? No. Los mantenemos todos abiertos.

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