La importancia de decir cornic

La importancia de decir cornic

Mañana es el Día del Censo en el Reino Unido. Es algo que ocurre cada década coincidiendo con años que terminan en 1, como en la mayoría de los países occidentales desde que se acordó internacionalmente en el siglo pasado. Los censos permiten calcular el número de habitantes de un país o territorio, pero también se utilizan para obtener una serie de datos demográficos, económicos y sociales desde un punto de vista cuantitativo.

Hay estados en los que este procedimiento es limitado; ya no va de casa en casa: se hace una estimación a partir de un determinado porcentaje de la población, al estilo de una encuesta, y se completa con datos de los registros municipales. Este es el caso, por ejemplo, de Alemania o España. En otros, como Argentina o Reino Unido, es obligatorio para todos los ciudadanos.

En el caso británico, el censo en Escocia, compilado ininterrumpidamente cada diez años desde 1801, excepto en 1941 por la Segunda Guerra Mundial, se pospuso hasta 2022 debido al impacto del Covid-19. Sin embargo, permanece en Inglaterra, Gales e Irlanda del Norte para este año, para este 21 de marzo; es decir, para mañana.

Si bien esta es la fecha fijada para que el censo sea lo más cercano a la realidad del momento, el Gobierno británico ha permitido que se llene con anticipación si se asegura que las condiciones personales de cada uno no cambiarán. El no completar y enviar el cuestionario se clasifica como un delito mayor, con una multa de hasta £ 1,000 más los costos procesales.

Expectación en Belfast

En regiones como Irlanda del Norte, el censo decenal es siempre de especial interés para el contexto político en el que se vive el territorio irlandés bajo soberanía británica. Identificarse como “católico” o como “protestante” en cuanto a religión sirve para hacer análisis ante la convocatoria y el posible resultado de un hipotético referéndum de reunificación. En las últimas décadas, la tendencia demográfica ha mostrado una erosión gradual de la hegemonía protestante a favor de los católicos, en su mayoría partidarios de la unidad irlandesa.

La cuestión religiosa se introdujo en 2001 y la cuestión nacional en 2011. En este último censo, el 45,1% de la población se identificó como católica, mientras que el 48,4% lo hizo como protestante o de otras corrientes cristianas. Además, el 39,9% se consideraba exclusivamente británico; 25,3%, exclusivamente irlandeses; y el 20,9%, exclusivamente Irlanda del Norte. El resto marcó múltiples identidades nacionales.

Políticamente, se espera que el censo de este año sea el primero en mostrar que los católicos ya son mayoría en Irlanda del Norte, lo que sería un argumento más entre los partidarios de la reunificación irlandesa para exigir el referéndum. Además, con el aumento de la independencia en el Reino Unido después del Brexit, tiene un interés especial en el análisis político del futuro cercano.

Nación fantasma

Sin embargo, con menos atención de los medios está la situación en el territorio de Cornualles, legalmente uno de los 47 condados en los que se divide Inglaterra. Situado en el extremo suroeste de la isla de Gran Bretaña, el límite natural que marca el río Tamar ha sido históricamente la línea que dividió a Inglaterra y la nación celta de Kernow (Cornish, en el idioma de Cornualles).

Considerada durante mucho tiempo como una minoría invisible, en 2014 el gobierno británico reconoció a Cornish por primera vez como una minoría nacional dentro del Reino Unido, lo que le permitió ser incluido en la convención marco europea para la protección de las minorías nacionales, al mismo nivel que escocés, galés. e irlandés.

Políticamente, el nacionalismo de Cornualles aspira a poderes como los de Escocia y Gales, con un cuerpo legislativo propio. Apelan, como argumento histórico, al antiguo Parlamento de Stannary, que fue creado en 1201 y que mantuvo su actividad hasta finales del siglo XVIII.

El partido nacionalista Mebyon Kernow presentó en 2001 una petición al Gobierno británico con 50.000 firmas (Cornualles tiene poco más de medio millón de habitantes) exigiendo una Asamblea Legislativa.

La inclusión de la cuestión nacional en el censo de 2011 también vino a dar peso a sus argumentos. Hace diez años, 73.200 personas especificaron que su identidad nacional era Cornish, a pesar de no incluir una casilla específica con esta opción.

“Otra ‘identidad nacional

Lo mismo ocurre con el censo de 2021. En la pregunta 14ª del cuestionario es necesario responder “¿Cuál es su identidad nacional?”. Las cajas que se ofrecen son: “Británico”, “Inglés”, “Galés”, “Escocés”, “Irlandés del Norte” y “otros”. “Esto significa que si desea registrar su nacionalidad como Cornish, puede marcar la casilla” otro “y escribir” Cornish “en el espacio provisto”, explica Dick Cole, líder de Mebyon Kernow en el sitio web de capacitación.

Una situación similar se repite en la pregunta número 15ª sobre “¿Cuál es su etnia?”, Que bajo el encabezado “blanco” incluye cinco categorías: una genérica “inglés, galés, escocés, norirlandés o británico”; y otros cuatro, que son “irlandeses”, “irlandeses gitanos o nómadas”, “romaníes” y “otro”. Y en la pregunta número 18ª, “¿Cuál es su idioma principal?”, También es necesario acceder a través del apartado “otros” para poder indicar el idioma de Cornualles en el registro.

En última instancia, el censo decenal de mañana va más allá de las cuestiones estadísticas; también tiene un componente político. Como en la comedia de Oscar Wilde, La importancia de ser sincero, adoptar una identidad falsa no trae más que enredos en la vida. Es la importancia de decir cornic.

Galés, esa “lengua extranjera” para el Parlamento británico

El miércoles se celebró el Día de San Patricio, el Día Nacional de Irlanda. Liz Saville Roberts, miembro del Parlamento británico del Partido Nacionalista Galés Plaid Cymru, habló para ofrecer felicitaciones en irlandés y galés, pero extendidas, circunstancia por la que fue reprendida por la presidenta de la Cámara de los Comunes, Lindsay Hoyle.

Saville Roberts se disculpó con él ─ “solo cumple con las reglas”, dijo, pero enfatizó que era una señal del “desdén de Westminster por las lenguas minoritarias”.

Owen Thompson del SNP también protestó y exigió que se realicen las modificaciones necesarias para que “las lenguas indígenas de estas islas” puedan ser utilizadas en la Cámara.

En este sentido, el portavoz del Partido Conservador y líder del partido Jacob Rees-Mogg argumentó que si bien “se permiten citas modestas en idiomas extranjeros”, era “razonable” no permitir “discursos completos”.

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