Inmersión lingüística para la enseñanza de lenguas minoritarias, votaciones en Francia

Inmersión lingüística para la enseñanza de lenguas minoritarias, votaciones en Francia

La Francia jacobina podría tener una regla para la protección y promoción de las lenguas minoritarias. Lo hará si hoy la Asamblea Nacional – la cámara baja – ratifica el proyecto de ley que fue aprobado por el Senado – la cámara alta – en diciembre. El ponente del “Proyecto de ley sobre la protección del patrimonio de las lenguas regionales y su promoción” es el diputado bretón del grupo Libertés et territoires (LT) Paul Molac. Pero detrás de ellos están todos los grupos pro-bretón, galo, vasco, alsaciano, occitano o corso, agrupados bajo el paraguas de Pour que Vivent Nos Langues (“Para que vivan nuestras lenguas”). Nadie duda de que saldrá adelante. El caso es como.

La ley incluirá aspectos tan básicos como la legalización de signos diacríticos de idiomas distintos del francés. El 12 de mayo de 2017 nació en la localidad bretona de Kemper Fañch Bernard. Fañch ─con ‘ñ’ o tilde diacrítico sobre la ‘n’─ y el hipocorístico de Francis en bretón. Es decir, el gallego Paco o Fuco.

El registro civil se negó a inscribirlo con ese nombre, alegando que ese símbolo no aparece en francés. Meses después, sin embargo, la justicia falló a favor de los padres.

Pero esa tediosa batalla legal, que podría disuadir a las familias de elegir ciertos nombres, no será necesaria si los miembros de la Asamblea votan a favor de la regla introducida inicialmente el 30 de diciembre de 2019 por Molac. La cámara baja, antes de pasar al Senado, ya lo aprobó en primera lectura el 13 de febrero de 2020. Y ahora está de regreso para certificar el ‘Sí’ definitivo. El portal de información del Gobierno francés sobre facturas, Vida publica, explica paso a paso el proceso seguido hasta la fecha.

“Tesoro Nacional”

“Actualmente hay una veintena de lenguas regionales en Francia continental y más de 50 en el extranjero. Sin embargo, su práctica está disminuyendo”, dice el proyecto de ley, que involucra a las administraciones estatales y locales para protegerlas mediante su “enseñanza, difusión y promoción”.

Este “patrimonio lingüístico” pasaría a ser considerado un “tesoro nacional”, lo que implica un régimen de protección especial para, por ejemplo, grabados o manuscritos antiguos. También los autoriza para ser utilizados en comunicación institucional o señales de tránsito.

Pero los aspectos más controvertidos son los de mayor profundidad, trayectoria e impacto: su introducción a la educación formal y el dinero para pagarla.

Tres puntos sobre estos dos temas fueron reintroducidos durante su tramitación en el Senado luego de ser removidos por la Asamblea en la primera lectura (el tercero fue nuevamente retirado la semana pasada en una comisión parlamentaria).

“Inconstitucional”

En el aspecto educativo, el tema más controvertido es la posibilidad de introducir un modelo de inmersión en la educación, es decir, que el lenguaje a proteger y promover se utilice para asignaturas como Matemáticas o Educación Física.

En la actualidad, esto no es posible en la educación pública. El Gobierno galo ha introducido una enmienda argumentando que es “inconstitucional”. Y también hubo oposición de la izquierda estatal, con otra propuesta para eliminar este punto por parte del grupo La France insoumise (LFI).

El Senado también ha recuperado el punto de generalizar la enseñanza de lenguas minoritarias como asignatura optativa durante el horario escolar, desde el jardín de infancia hasta la secundaria. Un modelo que funciona en Córcega desde hace décadas.

Y el tercer punto es lo que obliga a los municipios que no tienen escuelas bilingües a contribuir a las tasas de matrícula de las escuelas autónomas que sí lo ofrecen (como las escuelas Diwan en Gran Bretaña). La ley actual, de 2019, habla de “contribución voluntaria”, que “muchas veces ha sido utilizada por los ayuntamientos para no pagar nada”, según explicaron representantes de la comunidad educativa al diario bretón Francia occidental.

Enmiendas

Esta última cuestión, una de las principales demandas de la asociación Pour que Vivent Nos Langues, fue reintroducida en el Senado y anulada el 31 de marzo por la Comisión Parlamentaria de Educación a petición de la diputada Géraldine Bannier, del Mouvement Démocrate (MoDem, Liberal ).

En su enmienda argumentó que se podría “desestabilizar a los municipios que tienen solo una escuela pública o privada, con poco personal, cuando una escuela privada en una ciudad vecina con más personal podría ofrecer enseñanza de idiomas regional”, según la Asamblea Nacional en su sitio web. .

Otra enmienda conjunta presentada por Benoit Potterie y Christophe Euzet (de la República en marzo, centro-liberal, partido gobernante) y Pierre-Yves Bournazel (UDI e independientes, demócrata cristiano), discrepa del modelo de inmersión lingüística para la enseñanza de las minorías. Idiomas. Estos tres diputados argumentan, citando el artículo 2º de la Constitución, que “el francés es el idioma de la República”, por lo que consideran que “no se puede imponer a los estudiantes el uso de una lengua distinta al francés”.

Además, señalan que “el dominio del francés es un requisito imprescindible para el éxito de todos y para la plena realización del proyecto republicano de emancipación e igualdad de oportunidades que persigue la educación nacional”.

El debate comenzará a las 9 a.m. y la votación de todo el texto está programada para la 1 p.m.

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