Bolsonaro acumula 113 solicitudes de ‘juicio político’

| |

“Investigar las acciones y omisiones del gobierno federal frente a la pandemia Covid-19 en Brasil y, en particular, en el agravamiento de la crisis de salud en Amazonas con ausencia de oxígeno para los pacientes hospitalizados” en los primeros meses de 2021. Ese es el principal objetivo de la petición de apertura de la Comisión Parlamentaria de Encuesta (CPI) en el Senado brasileño, aprobada en la tercera feria y que fue ratificada por la xustiza brasileña en las últimas horas.

El presidente de la Cámara, Rodrigo Pacheco (demócratas, DEM, centro-derecha liberal), ha dictaminado decretar la formación de la CPI a pesar de haber obtenido el apoyo necesario hace dos meses (más de un tercio de los 81 senadores). Un juez lo obligó la semana pasada y ahora el Tribunal Supremo Federal (STF) ha certificado la medida (por 10 votos contra 1) en contra, informó la agencia pública de noticias. Agencia Brasil.

La petición de apertura fue presentada por el líder de la oposición en el Senado, Randolfe Rodrigues, de la Red de Sostenibilidad (RED, centroizquierda), y determinará, entre otras cosas, la responsabilidad del Gobierno que preside Jair Bolsonaro en retrasar la compra de vacunas y uso de dinero público para la adquisición de medicamentos sin protección científica, como la hidroxicloroquina.

También el colapso del sistema de salud en Manaus, capital del estado de Amazonas, donde los pacientes hospitalizados murieron por falta de oxígeno. Eduardo Pazuello, exministro de Salud, ya está siendo investigado por este caso.

Escaparate electoral

El gobierno ha intentado, sin éxito, extender la CPI a gobernadores y alcaldes también, para disuadir a los legisladores de apoyar la investigación, explicó. hoja (no partidista). Sin embargo, poco antes del inicio de la sesión de este martes, el secretario general de la Mesa del Senado le dio otro golpe al señalar que el reglamento de la Cámara Alta impedía la investigación de las acciones de los líderes regionales o municipales.

Bolsonaro buscará ahora una selección de nombres que le sea favorable. Once senadores y siete suplentes formarán parte de la CPI, elegidos en proporción al tamaño de los grupos en el Senado, donde el apoyo al Ejecutivo es mayoritario.

Los medios brasileños señalan que aquí es donde el presidente puede maniobrar, pero también señalan que la CPI será un escaparate importante para los ponentes propuestos, en un momento crítico en el país por el número de muertes por Covid. Por ejemplo, el principal representante del bloque gobernante es Ciro Nogueira, presidente de Progressistas, (PP, derecha), que aspira a ser elegido gobernador de Piauí en las elecciones de 2022. Actualmente se encuentra al frente de este estado ─uno de esos con tasas de contagio y mortalidad de menores─ Wellington Dias, del Partido de los Trabajadores, (PT, Socialdemócrata).

“Romper el decoro”

En cualquier caso, la CPI ha venido sumando presión política a Bolsonaro, quien desde que asumió el cargo el 1 de enero de 2019 ha acumulado un total de 113 peticiones. el proceso de destitución (juicio político por su destitución), según el relato elaborado por la Agencia Pública Brasileña.

De los 113 documentos enviados al Presidente de la Cámara de Diputados, 63 son originales. Solo seis fueron interpuestos o desestimados por cuestiones técnicas o retirados por los relatores; mientras que 107 está a la espera de ser analizado.

El tema más recurrente es la pandemia, citada en al menos 75 denuncias por cuestiones relacionadas con la divulgación de remedios sin eficacia científica probada o llamadas al incumplimiento del aislamiento físico y el distanciamiento.

El segundo tema aborda las supuestas manifestaciones antidemocráticas de la primavera de 2020 en las que Bolsonaro abogó por el cierre del Congreso y la intervención militar en Brasilia.

Y el tercer aspecto más citado en base a la normativa de la el proceso de destitución es la “ruptura de la decencia”, donde se enfatiza que los cargos del presidente son incompatibles con el cargo que ocupa.

Un polo ‘impeachão’

Los autores son diversos: desde una amplia coalición de partidos de izquierda, generalmente enfrentados entre sí, hasta cientos de organizaciones de la sociedad civil, líderes políticos y sociales. La última, múltiple, fue presentada hace dos semanas por varias asociaciones de estudiantes de derecho. También hay un total de 40 presentadas por ciudadanos anónimos, enojados por el presidente que rompió las reglas de distanciamiento físico en las visitas a sus ciudades o estados.

Y además hay solicitudes de el proceso de destitución por exaliados de Bolsonaro, como la diputada Joice Hasselman (PSL), quien la presentó luego de enterarse de que el presidente había presionado a la policía federal para conocer datos sobre las investigaciones en curso contra él y sus hijos. “La derecha necesita hacer su mea culpa, yo ya hice el mío”, dijo Hasselman en ese momento.

Jean-Paul Prates, senador del PT, declaró en declaraciones a Media Ninja que el objetivo a partir de ahora es acumular nuevos casos y pedir una gran el proceso de destitución, “un impeachão”.

“Fukushima biológico” y “Catástrofe humanitaria”

Brasil, donde en ciudades como Río las muertes ya superan a los nacimientos, ha vuelto a superar en las últimas 24 horas las 3.000 muertes por Covid (3.459) y ya acumula más de 360.000.

El virus se propaga sin freno y la situación es tal que este jueves 16 de abril Médecins Sans Frontières lo calificó de “catástrofe humanitaria”. Su presidente internacional, Christos Christou, dijo que la “falta de voluntad política” le está costando la vida a miles de personas en el segundo país con más muertes por Covid después de Estados Unidos. Sin embargo, la tendencia en Estados Unidos es descendente y en Brasil, al alza.

La ONG recordó que apenas la semana pasada, Brasil registró el 11% de las nuevas infecciones y el 26% de las muertes reportadas en todo el mundo.

“Es un reactor nuclear que desencadenó una reacción en cadena y está fuera de control. Es un Fukushima biológico”, advirtió Miguel Nicolelis, médico brasileño y profesor de la Universidad de Duke.

Previous

‘Nueva normalidad y sociedad del riesgo’

La UDEF dice que el PP pagó en negro parte de la reforma de sede

Next

Deja un comentario